Introducción al mundo de Véntura

Desde los tiempos que formaron aquellas Eras pasadas hasta ahora, todo se ha mantenido igual, Inalterable a lo largo de los siglos... Entonces ¿Qué es lo que ha causado este repentino cambio?
¿Quién ha despertado al Ahura? Y ¿Con qué fin?
Ahora ya es demasiado tarde...
O, tal vez no, puede que quede esperanza.
¿Pero en manos de quién?


El Principio

En las Eras pasadas un mal amenazaba la mismísima existencia de Véntura; un mundo que apenas había empezado a respirar. Una amenaza que exterminaba la vida extendiéndose como la peste por cada rincón. No se supo de donde vino, no se supo motivo ni razón, solo quedaba claro que un gran mal infectaba a las gentes diezmando las poblaciones, y así es como se lo acostumbró a llamar;

El gran Mal. 

La existencia en Véntura se hizo precaria, hasta el punto en que solo se esbozaba el lamento de la desgracia donde buscaras; sin duda el fin se vislumbraba cerca y oscuro.

Pero de entre la calamidad se erigió un halo de Luz. Fulgurante entre las sombras, brillando más allá de la miseria y el pesar...

El Ahura

Lo único que hizo frente al veneno del gran mal fue la invocación del Ahura, aquello que eximió al pueblo Hirst de una catastrófica muerte recorrió el aire, purificando a cada ser con su toque de gracia y salvando su vida y la de su descendencia.

Y así, el Ahura se convirtió en un hecho digno de agradecimiento para con aquellos que lo invocaron sacrificando su existencia por el resto del mundo. Pues nada se volvió a saber de los Designios que salvaron el planeta con su invocación.

Pero la exposición que sufrió el mundo a tal cantidad de energía Ecúrea provocó lo que podría catalogarse como un efecto secundario, la formación de los Ecos; seres que formarían nuevas razas y que convivirían con los hirst por el resto de los tiempos.

Con la desaparición de los Designios y la aparición de los Ecos, el mundo aguardaba una época de cambios; en la que las personas necesitaban algo en qué cifrar sus esperanzas; en vista de que el futuro regresaba más brillante que nunca y todavía permanecía la incertidumbre de un peligro al que ya no podrían enfrentarse nuevamente en caso de necesitarlo, pues sus salvadores, habían desaparecido.

La Cátedra

Con los años, se instauró en los yacimientos donde se invocó el Ahura un monumento conmemorativo que con el transcurso de los años se convirtió en un gran edificio, cargado de honor y arrogancia, la Cátedra; pues en él se asentaron nuevos discípulos, estudiosos de los pasados Designios que postulaban para seguir sus pasos con la protección de la confianza del pueblo como respaldo.

Sin embargo no todo era confianza, pues con los años también surgieron detractores que comenzaron a reprocharles posibles conspiraciones y abusos de poder debido a la influencia que ejercían para con las potencias gubernamentales... Con lo que la Cátedra hizo un llamamiento a sus fieles, para así habilitar la creación de una fuerza militar bajo sus ordenes y para su entera protección como simples veladores del conocimiento. 

Y así se formó el Concilio; grupo de soldados elitistas que guarnecerán la cátedra y a sus miembros de renombre por los tiempos venideros. Dicho cuerpo de la guardia se convirtió en un gran ejercito en el que cualquier luchador experimentado que se preciara quería estar, ya que otorgaba honor, fama y un puesto remunerado no falto de intereses, lo que hizo que en poco tiempo aquel ejercito se tornara más bien en un grupo de mercenarios a las ordenes de los más fuertes y corruptos cargos. Pero aquello no se convirtió en un problema ya que el propósito principal estaba cubierto y los creadores de dicho Concilio aprovecharon aquellas taras sociales, extorsionando la codicia de sus guardaespaldas y logrando así una simbiosis de mutuo acuerdo que consolidó el statu quo de cada uno.

Las Razas

Las especies originales que habían estado bajo la influencia de la energía Ecúrea detonada por el Ahura, dieron en llamarse Estirpes; las cuales fueron consideradas puras, pues de ellas se originaron los Ecos o resonancias surgidas durante el proceso purificador del Ahura. Lo que generó un desdoblamiento de aquellos seres dando lugar a sus nuevos Ecos.

Son muchas las Estirpes, y muchos los Ecos, pero dos de ellas son las más conocidas y extendidas, al igual que polémicas en su convivencia; Los Hirst y sus Ecos, los llamados Ecos de Hirst.


Hirst:

Los Hirst, sus orígenes se remontan a las antiguas Eras pasadas y son consanguineos de los Ancestrales; aquellos que vivían antes de la llegada del Gran mal y el Ahura: una raza pura y vetusta; lo que también la convierte en una raza orgullosa y con arraigadas razones para serlo. Avanzados en una época de tecnología y construcción, crean sociedades complejas, sustentadas en el comercio y la evolución industrial; lo que los ha llevado a ser considerados como especie dominante en el planeta, tanto es así que la pugna por el territorio y los derechos son constantes entre ellos y el resto de razas y naciones colindantes.

Ecos de Hirst:

Ecos de Hirst; Siempre a la sombra de su Estirpe han vivido sujetos a un continuo abuso de categoría, considerados de menor talante y denigrados como lo que en realidad son, sombras de lo que una vez fue pero que ya no es. Su origen ostentoso no es suficiente como para colocarlos en la escala social que otras culturas tienen, y entran a formar entre todos su miembros una casta o subcultura que lucha por sobrevivir en un mundo que se niega a aceptarlos; existen muchos tipos de Ecos de Hirst, unos con mayor aceptación que otros dentro del mundo, pero todos ellos unidos en una sentimiento de igualdad que quiere alzarse ante la injusticia.


Ecos de Anil:

Ecos de Anil: Estos seres fueron arrastrados y formados por el Ahura a partir de los Anils, animales comunes y corrientes que dieron forma a un grupo de Ecos. Un amalgama corrupto de la esencia de dichos seres que se fusionó y generó corrientes de Ecos, Bestias deformes que solo viven para destruir y causar el caos en el mundo, algunos dicen que fueron el precio que Véntura tubo que pagar para ser salva del gran mal, otros dicen que son una plaga a la que debemos erradicar, lo único que se sabe a ciencia cierta es que son una consecuencia directa del Ahura y que nadie está contento con su presencia, por lo que se han terminado convirtiendo en la única causa digna de coalición entre los Ecos de Hirst y su Estirpe; siendo causa de unión entre ambas para crear grupos de Cazadores que busca la erradicación de dicha molestia conjunta.

Actualmente

En estos tiempos, las cosas no han cambiado demasiado, pues el transcurso del tiempo parece haber detenido el movimiento de la sociedad hacia lo que pudiera ser considerado como un mundo tranquilo.

Los Ecos de Anil proliferan, por lo que cada vez más Cazadores se dedican a exterminarlos o a su doma por gusto o necesidad. Gremio que al final de cuentas, siempre ofrece un filón de buenos guerreros prestos a unirse al Concilio para dejar sus habilidades a cargo del noble grupo Heraldo que vela desde la seguridad de su hogar por el bien de todos los que demuestran lealtad.

Sin embargo, las cosas no tardarán en cambiar, pues en la oscuridad se podría forjar un mal mayor del que ya ocurrió una vez.

Todo empezará, cuando el Ahura deje ver su luz cegadora una vez más.

Conociendo el mundo:
Véntura es un planeta en el que se encuentran distintos tipos de habitar y ecosistemas naturales al igual que equilibrios sociales. Puedes encontrar grandes capitales o pequeñas reservas, lugares tan vetustos como el origen de los tiempos o civilizaciones más avanzadas.

Cultura:
Cada nación tiende a tener su propio concepto cultural, pero la mayoría de las gentes de Véntura se rigen por las creencias que han sido veneradas desde siempre y que ahora forman parte de su vida.
Basándose en que los Heraldos guardan el conocimiento de los Designios que los salvaron y siendo conscientes de que los Hirst forman actualmente una estirpe pura, se han extendido por el mundo la creación de castas en base al origen racial de cada individuo. Los Ecos y sus Estirpes... siempre en continua disputa a causa de la arrogancia de unos y la reivindicación de otros.

Creencias:
No existen grandes creencias a excepción de la mayormente conocida como historia antigua, aquella que narra la existencia de un Gran Mal que asoló el mundo y que cuenta cómo los Designios lo erradicaron a costa de su propia existencia. Actualmente muchos son los que reafirman tales escritos, pero también existen incrédulos que tratan dichos temas como un simple mito.

Economía:
En Ventura se trabaja con una misma divisa global que se divide en el uso de tres tipos de monedas de distintos valores, representados cada uno con un metal; siendo el oro el más cotizado, la plata el siguiente en orden de interés y el cobre como más el asequible. Creando así un sistema económico que sustenta el comercio.

Climatología:
En cada lugar del mundo pueden encontrase climas y ecosistemas de los más variado, debido a las irregularidades del mapa topográfico pueden encontrarse llanuras y distintos tipos de bosques tropicales, desiertos que contrastan con exuberantes junglas, y también mesetas y montañas con climas más severos. Además de contar con el factor añadido de tener un calendario y distintas estaciones que propiciarán precipitaciones, temporales o días soleados y primaverales.
Combinando el factor de situación y el estacional pueden encontrarse distintos tipos de cosechas y ejemplares de animales.

Detalles del mundo:
Debido a su situación respecto al astro rey de su sistema solar; Véntura cuenta con ciclos diarios de 14 horas, cada hora en este lugar dura 25 minutos. Los meses ocupan ciclos de 15 días y con 8 meses tendremos un año completo.
  • Minutos = (2 segundos Reales)
  • Horas = 25 minutos
  • Días = 14 horas
  • Meses = 15 días
  • Años = 8 meses
Los días cuentan con fases horarias que se resumen en Mañana, Medio día, Tarde, Noche, Alba, Amanecer.

El sistema estacional a lo largo del año empezará en Invierno hasta el tercer mes, tras lo que entrará la Primavera hasta el cuarto mes, estaremos en Verano hasta el sexto y continuaremos en Otoño hasta el octavo.

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